El Ejecutivo apunta a mejorar la prevención de ataques informáticos y reducir vulnerabilidades en el sistema estatal.
El Gobierno nacional avanza en un acuerdo de ciberseguridad con Estados Unidos con el objetivo de reforzar los sistemas de protección del Estado y mejorar la capacidad de respuesta ante ataques informáticos.
La iniciativa busca acceder a financiamiento, cooperación técnica y equipamiento, en un contexto en el que el propio Ejecutivo reconoce vulnerabilidades en distintas áreas de la administración pública.
En la Casa Rosada aseguran que el plan no responde a un hecho puntual, aunque admiten preocupación por las capacidades actuales para enfrentar intrusiones, filtraciones y posibles fugas de información sensible.
Según la evaluación oficial, existen riesgos que no pueden eliminarse por completo, pero sí reducirse mediante mejores protocolos, tecnología y coordinación entre organismos.
Como parte de esta estrategia, a fines de 2025 se creó el Centro Nacional de Ciberseguridad, que concentró funciones que anteriormente estaban bajo la órbita de inteligencia, con el objetivo de separar las tareas de ciberinteligencia de la protección informática del Estado.
El acercamiento con Estados Unidos se enmarca en una agenda más amplia de alineamiento en materia de seguridad. En los últimos meses, ambos países avanzaron en acuerdos vinculados a verificación de identidad, control de antecedentes y cooperación frente a amenazas transnacionales.
La relación también se extendió al plano militar, con gestiones para la compra de equipamiento y el desarrollo de capacidades para proteger infraestructuras críticas, como puertos, centrales energéticas y yacimientos estratégicos.
En paralelo, se fortalecieron los vínculos en el área de inteligencia, con intercambios orientados a capacitación, coordinación operativa y trabajo conjunto frente a delitos complejos como el terrorismo y el financiamiento ilícito.
El Gobierno además prepara el envío al Congreso de un acuerdo de defensa más amplio con Estados Unidos, que forma parte del esquema de cooperación impulsado por Washington a nivel global.
Desde el oficialismo remarcan que estos entendimientos no implican participación militar en conflictos internacionales, pero sí consolidan un alineamiento estratégico en materia de seguridad.
La apuesta es construir una red de cooperación que abarque ciberseguridad, defensa e inteligencia, con acceso a herramientas tecnológicas y recursos que permitan fortalecer la protección del Estado frente a amenazas cada vez más complejas.