Ante la desaparición de personas en cauces y zonas rurales, el cuerpo de Bomberos de Mendoza despliega rastrillajes con planificación, protocolos de seguridad y equipamiento especializado, articulando tareas con apoyo judicial para maximizar las posibilidades de hallazgo.
La desaparición de personas en distintos cauces de agua y zonas de difícil acceso en Mendoza ha puesto de relieve el rol estratégico del cuerpo de Bomberos provincial, que no actúa de manera improvisada sino mediante operativos planificados y protocolos rigurosos.
Según explicó el jefe del cuerpo, Pablo Mariano, antes de cada salida los equipos realizan un chequeo exhaustivo del equipamiento, que incluye desde cascos y cuerdas hasta chalecos de flotación y otros elementos adaptados al tipo de terreno, lo que permite afrontar con mayor seguridad las condiciones variables de temperatura y humedad en áreas naturales.
El objetivo de estas preparaciones es claro: preservar la vida tanto de la persona buscada como de los propios rescatistas, así como asegurar que cada integrante del operativo tenga definido su rol ante cualquier eventualidad durante la búsqueda.
Una vez en el lugar, el equipo de Bomberos realiza una charla de seguridad inicial en la que se distribuyen las tareas, se asignan los sectores y se detalla el diseño del rastrillaje. La coordinación es fundamental, especialmente cuando las operaciones cuentan con apoyo de otros agentes o recursos externos, ya que permite optimizar tanto los recursos humanos como materiales.
Cuando la búsqueda se prolonga en el tiempo, se elabora un plan de recorrido que cubre desde un punto de salida hasta un punto de llegada, garantizando que cada zona sea inspeccionada con precisión y sin solapamientos. Toda la información recolectada, incluidos los sectores cubiertos y las tareas realizadas, se registra en informes pormenorizados que luego se elevan al órgano judicial correspondiente, asegurando la trazabilidad del operativo.
Las intervenciones del cuerpo de Bomberos no son operaciones aisladas. Durante 2024, participaron en diversos rastrillajes, logrando resultados satisfactorios en varias ocasiones, lo que subraya tanto la experiencia adquirida como la vocación de servicio de los equipos.
De cara a este año, la fuerza proyecta capacitaciones específicas en búsqueda y recuperación de víctimas en espejos de agua y cauces, profundizando los conocimientos y habilidades de su personal mediante cursos de alto nivel educativo. Estas acciones buscan reforzar aún más la capacidad de respuesta ante desapariciones o emergencias en zonas de difícil acceso en toda la provincia.