El Banco Central seguirá flexibilizando el acceso al dólar, pero aún quedan restricciones clave y el proceso dependerá de varios factores.
El Gobierno nacional continúa avanzando en su plan para eliminar el cepo cambiario, aunque reconoce que todavía quedan pasos importantes antes de alcanzar una apertura total del mercado de divisas.
En los últimos meses, el Banco Central implementó una serie de medidas para flexibilizar el acceso al dólar, en un proceso que fue gradual y que incluyó más de 50 cambios regulatorios desde fines de 2023.
Según reconstrucciones oficiales, la estrategia se aplicó en etapas: primero se buscó normalizar el comercio exterior, luego las deudas de las empresas y más adelante el giro de utilidades. Recién después se avanzó sobre las personas.
Hoy, el Gobierno asegura que las personas físicas tienen pocas restricciones, pero el foco sigue puesto en las empresas, que todavía enfrentan limitaciones para operar libremente en el mercado cambiario.
Desde el equipo económico explicaron que el levantamiento total dependerá de varias condiciones clave. Entre ellas, la evolución de la economía, la acumulación de reservas en el Banco Central y el acceso al financiamiento internacional.
“El camino va a seguir, pero los grandes pasos se darán cuando estén dadas las condiciones”.
En ese sentido, el Gobierno busca evitar errores del pasado y avanzar con cautela para no generar una salida masiva de dólares que pueda desestabilizar el sistema.
En la última etapa, el Banco Central avanzó en la reducción de trabas administrativas y en facilitar pagos y coberturas en moneda extranjera.
También se eliminaron algunos límites, como el tope para extracciones en el exterior con tarjeta, que ahora dependerá de cada banco.
Sin embargo, se mantienen restricciones clave, especialmente aquellas que buscan evitar maniobras especulativas.
“Hoy no se puede comprar dólares al oficial para hacer operaciones financieras. Eso sigue restringido”.
Desde el Gobierno describen el cepo como una “cebolla” que se va desarmando capa por capa. El objetivo es avanzar hacia una libertad cambiaria total, pero sin generar riesgos para las reservas.
En paralelo, destacan que el contexto económico muestra señales positivas, con exportaciones en niveles elevados y mayor dinamismo en el comercio.
Aun así, el proceso no tiene una fecha definida y dependerá de cómo evolucionen las variables económicas en los próximos meses.
Por ahora, el levantamiento completo del cepo sigue siendo una meta, pero no una decisión inmediata.