A pesar de las buenas críticas, la nueva apuesta de Dan Levy no logra buenos números y podría ser cancelada.
Tras el éxito mundial de Schitt’s Creek, Dan Levy tenía el camino abierto para elegir su próximo proyecto. Su decisión fue cerrar un acuerdo con Netflix, la plataforma que ayudó a potenciar el alcance de su serie, en lo que parecía una jugada perfecta para ambas partes.
Sin embargo, el resultado está lejos de lo esperado. La nueva serie cocreada por Levy, titulada “Errores épicos”, debutó el pasado 9 de abril con excelentes críticas, pero con un rendimiento muy bajo en audiencia.
En sitios especializados como Rotten Tomatoes, la producción alcanzó un 95% de valoraciones positivas, lo que reflejaba una gran recepción por parte de la crítica.
A pesar de esto, los números en la plataforma no acompañaron. La serie apenas logró posicionarse como número uno en Turquía, mientras que en Estados Unidos llegó al segundo puesto y rápidamente cayó al tercero.
En otros mercados importantes, como España, Francia o Alemania, la situación es aún más complicada, ya que ni siquiera logró ingresar al Top 10 de contenidos más vistos.
Se espera que en los próximos días se conozcan los datos oficiales de visualizaciones, pero todo indica que la serie podría tener dificultades incluso para mantenerse entre los contenidos destacados de la semana.
Este escenario abre interrogantes sobre el interés del público. Algunos analistas sugieren que el estreno pudo haber pasado desapercibido, mientras que otros apuntan a una falta de conexión con la audiencia.
Además, no sería el primer traspié de Levy en la plataforma. En diciembre de 2023 estrenó la película “La vida sigue”, que tampoco logró posicionarse entre los contenidos más vistos.
El dato no es menor si se tiene en cuenta que el acuerdo entre el creador y Netflix fue multimillonario, con cifras que superarían los 10 millones de dólares.
Con este panorama, el futuro de “Errores épicos” es incierto y crecen las dudas sobre la continuidad del proyecto dentro del catálogo de la plataforma.